La Fuerza Pública de Colombia reportó la muerte de siete integrantes del frente “Franco Benavides”, perteneciente al Estado Mayor Central (EMC) de las disidencias de las FARC, durante operaciones militares desarrolladas en las últimas 24 horas en el municipio de El Peñol, departamento de Nariño. Otras cinco personas fueron capturadas, según informó el presidente Abelardo de la Espriella.

El operativo se suma a una serie de acciones militares de gran escala emprendidas por el nuevo Gobierno colombiano contra las estructuras armadas que permanecieron al margen del acuerdo de paz firmado con las FARC en 2016.

Uno de los golpes más importantes se produjo a finales de agosto en el departamento del Guaviare, donde la denominada Operación Azarías fue desplegada contra la estructura Carolina Ramírez, vinculada al EMC y al jefe de las disidencias, alias “Iván Mordisco”. El Gobierno informó inicialmente de ocho muertos, pero posteriormente elevó la cifra a 20, junto con cinco capturados y dos menores recuperados. Entre los fallecidos estaba alias “Tigre” o “Pintado”, señalado como uno de los principales cabecillas de la estructura.

Posteriormente, las autoridades informaron que el balance de la operación ascendió a 23 disidentes muertos, incluidos dos menores de edad, según la identificación realizada por Medicina Legal.

La ofensiva representa un cambio respecto a la estrategia de “Paz Total” impulsada por el anterior Gobierno de Gustavo Petro, que buscó establecer negociaciones con diferentes organizaciones armadas. De la Espriella, quien asumió la Presidencia el 7 de agosto, ha optado por una política de mayor presión militar y ha anunciado que su Gobierno utilizará la Fuerza Pública para combatir a las organizaciones que califica como narcoterroristas.

En Nariño, además de las siete muertes reportadas, las autoridades señalaron la captura de cinco personas y la localización de cinco laboratorios destinados al procesamiento de pasta base de coca. También fueron incautados 1.007 galones de insumos líquidos y 175 kilogramos de insumos sólidos.

En Barrancabermeja fueron decomisados 6.000 mililitros de ketamina y 600 mililitros de fentanilo, mientras que en operaciones contra la minería ilegal se intervinieron siete unidades de producción minera y siete dragas.

De acuerdo con el balance divulgado por De la Espriella, desde el 7 de agosto la Fuerza Pública acumula 14.914 capturas, 49.379 kilogramos de estupefacientes incautados, 1.485 armas de fuego retiradas de circulación y 1.320,9 hectáreas de cultivos de coca erradicadas.

La escalada militar ocurre mientras el Gobierno enfrenta también nuevos ataques de grupos armados. En los últimos días, un ataque con drones atribuido al ELN contra un recinto militar en Ocaña, Norte de Santander, dejó al menos tres militares muertos y cuatro heridos, mientras que un coche bomba en el área metropolitana de Cúcuta dejó un civil muerto y 11 personas heridas.

De la Espriella ha prometido responder con “todo el peso” de la fuerza legítima del Estado contra quienes ataquen a los integrantes de la Fuerza Pública y ha reiterado que su Gobierno mantendrá la persecución de las estructuras armadas vinculadas al narcotráfico.