El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, atribuyó la reciente crisis migratoria en Ceuta a lo que calificó como el “vergonzoso gobierno español”, al que acusó de no defender adecuadamente su soberanía, controlar sus fronteras ni proteger a la población. El pronunciamiento de Washington eleva la tensión entre Estados Unidos y España en torno a la gestión migratoria y la seguridad fronteriza.

Pese a la contundencia de sus críticas, el Departamento de Estado reafirmó que Estados Unidos reconoce de manera firme e inequívoca la soberanía española sobre Ceuta y Melilla, en el norte de África. La aclaración busca despejar cualquier duda sobre la posición oficial de Washington respecto a la integridad territorial española.

Rubio instó además a Madrid a reforzar el control de sus fronteras y aplicar los mecanismos legales para expulsar a migrantes en situación irregular. Según la posición estadounidense, la falta de medidas contundentes ante la presión migratoria no solo afecta la seguridad interna de España, sino que también representa un riesgo para otros países de la Unión Europea.

El nuevo cruce de declaraciones profundiza las diferencias entre Washington y Madrid, que en los últimos meses también han mantenido discrepancias sobre el gasto militar, los compromisos con la OTAN y las políticas de defensa europeas. La crisis de Ceuta añade así un nuevo punto de tensión a una relación marcada por crecientes desacuerdos estratégicos.