Con el acto de juramentación de Abelardo De La Espriella como presidente para el periodo 2026-2030, Colombia inició este viernes 7 de agosto una nueva etapa política. Acompañado por su vicepresidente José Manuel Restrepo, asumió el cargo ante el presidente del Congreso, Honorio Henríquez, en un acto al que asistieron presidentes, representantes y delegaciones internacionales.

La seguridad fue uno de los principales ejes de su intervención. De la Espriella ordenó combatir a todas las estructuras criminales, anunció la eliminación de los cultivos de coca y la construcción de megacárceles para los delincuentes considerados más peligrosos, tomando como ejemplo el modelo Bukele de El Salvador.
El mandatario lanzó además duras acusaciones contra la administración de Gustavo Petro, a la que responsabilizó políticamente por el asesinato de Miguel Uribe y que tambien señaló por presuntos casos de corrupción y mal manejo de recursos públicos. Aseguró que respetará la independencia de los poderes y que gobernará durante los cuatro años establecidos por la Constitución.

En materia económica, anunció la eliminación del impuesto al patrimonio e incentivos a la inversión. También prometió reformar el sistema de salud, fortalecer la educación y apostar por la inteligencia artificial.

En política exterior, De la Espriella anunció que Colombia se incorporará al “Escudo de las Américas”, iniciativa promovida por Estados Unidos para reforzar la cooperación contra el crimen organizado.
La ceremonia cerró también el ciclo de Gustavo Petro en el poder. El expresidente realizó el acto protocolario de retirada y abandonó la Casa de Nariño, dando paso a la nueva administración. Colombia entra ahora en una etapa de expectativas sobre el cumplimiento de las promesas de seguridad, economía y política exterior formuladas por De la Espriella.