El rey Carlos III inició el martes en Bahamas una gira por el Caribe, donde reconoció «los grandes sufrimientos del pasado», ante los llamados a presentar disculpas oficiales y a conceder reparaciones por la esclavitud durante el período colonial británico.

Varias antiguas colonias reclaman que el rey repare los daños causados por la colonización y la trata de esclavos, de la que Reino Unido se benefició durante siglos.

«Sabemos que una parte de lo que hoy ofrece de mejor la cultura bahameña, lo que tiene de más alegre, de más esperanzador, de más luminoso, nació de la oscuridad. Es justo que reconozcamos los grandes sufrimientos e injusticias del pasado en estas islas y más allá, aunque al mismo tiempo celebremos los logros actuales y creemos nuevas oportunidades para el futuro», expresó el monarca

Durante esta visita de nueve días a tres países, el monarca de 77 años, actualmente en tratamiento por un cáncer cuya naturaleza no se ha revelado, abordará también el tema de las amenazas climáticas que se ciernen sobre estas islas.

Tras Bahamas, Carlos III viajará a Guyana, en la costa norte de Sudamérica, antes de reunirse con su esposa, la reina Camila, para la última escala en Antigua y Barbuda. Allí asistirá a la reunión bienal de los jefes de gobierno de los 56 países de la Commonwealth, que se celebrará del 1 al 4 de noviembre.

La Commonwealth es una asociación voluntaria de 56 países independientes, en su mayoría antiguos territorios del imperio británico, que mantienen vínculos históricos con el Reino Unido.