La Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó este martes sobre el creciente riesgo de brotes de enfermedades en Venezuela tras los devastadores terremotos que golpearon el país la semana pasada. El portavoz de la organización, Christian Lindmeier, explicó que el sistema sanitario opera bajo una presión extrema debido al elevado número de heridos, mientras los daños en hospitales y la interrupción de servicios básicos incrementan la vulnerabilidad de la población.
Según la OMS, la combinación de desplazamientos masivos, problemas en el suministro de agua potable y el deterioro de las redes de saneamiento podría favorecer la propagación de enfermedades prevenibles mediante vacunación, como el sarampión, la difteria y la tos ferina. También existe preocupación por un aumento de enfermedades transmitidas por vectores y por el agua, entre ellas dengue, fiebre amarilla, chikunguña, zika y malaria. La organización informó que al menos 38 hospitales resultaron afectados por los sismos y que muchos centros médicos funcionan por encima de su capacidad.
La OMS trabaja junto a la Organización Panamericana de la Salud (OPS) para reforzar la respuesta sanitaria y coordinar el envío de medicamentos, equipos médicos y personal especializado. Mientras continúan las labores de rescate, el organismo insistió en que contener posibles brotes epidemiológicos será una prioridad en los próximos días, especialmente en las comunidades donde miles de personas permanecen desplazadas y con acceso limitado a servicios esenciales.