Más de un millón de ciudadanos extranjeros permanecen a la espera de resolver sus trámites migratorios en España debido a los retrasos acumulados en las Oficinas de Extranjería, una situación que organizaciones civiles califican como una de las mayores crisis administrativas del sistema migratorio del país. La demora afecta procesos de regularización, solicitudes de asilo y renovaciones de permisos de residencia y trabajo.
De acuerdo con colectivos de migrantes y sindicatos de funcionarios, el colapso responde a la falta de personal y a problemas en la gestión de los sistemas administrativos, lo que ha extendido los tiempos de espera durante varios meses. La situación también ha favorecido la aparición de redes que ofrecen de manera ilegal citas para realizar los trámites.

El sector empresarial y diversas organizaciones defensoras de derechos humanos advirtieron que la parálisis dificulta la incorporación de trabajadores a áreas como la agricultura, la construcción y la hostelería. Además, solicitaron al Gobierno medidas extraordinarias para agilizar los expedientes y evitar que miles de personas queden en condición irregular por el vencimiento de sus permisos.
Mientras el Ejecutivo prepara un plan para reforzar la atención en las oficinas migratorias y simplificar algunos procedimientos, la oposición cuestiona la gestión de la crisis y colectivos de extranjeros mantienen convocatorias de protesta para exigir soluciones que permitan acelerar la regularización de los expedientes pendientes.