El Senado de México aprobó este martes una reforma constitucional que establece la nacionalidad mexicana como único vínculo nacional para quienes aspiren a la Presidencia, a una gubernatura o a la Jefatura de Gobierno de Ciudad de México. La iniciativa, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, recibió 86 votos a favor y 42 en contra.

La reforma modifica los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución y establece que quienes tengan una nacionalidad extranjera deberán renunciar a ella antes de solicitar su registro como candidatos. Además, quienes ocupen esos cargos no podrán adquirir o solicitar otra nacionalidad ni invocar ante autoridades extranjeras una nacionalidad distinta de la mexicana.

Sheinbaum ha defendido la medida como parte de su política de protección de la soberanía mexicana, en un contexto marcado por las tensiones con el gobierno del presidente estadounidense Donald Trump y sus propuestas de cooperación para combatir a los cárteles dentro de México, posibilidad que la mandataria ha rechazado. “Ningún presidente puede tener dos banderas o dos pueblos, solamente la bandera de México”, afirmó el 26 de septiembre durante una visita a Sonora.

La oposición votó en contra y cuestionó los efectos de la reforma sobre los mexicanos que viven en el extranjero y tienen doble nacionalidad. El cambio no se aplicará a las elecciones de gubernaturas de 2027: el régimen comenzará a regir a partir de 2028 y todavía deberá completar el proceso de aprobación por las legislaturas estatales antes de su entrada en vigor.