Al menos 11 civiles murieron en Gros-Morne, Haití, en un ataque atribuido a miembros de Kokorat San Ras, horas después de una operación de la Fuerza de Supresión de Pandillas, respaldada por la ONU. La incursión permitió expulsar a integrantes del grupo que mantenían puestos de cobro ilegales.

Una unidad de Sri Lanka, integrante de la unidad antipandillas, permaneció varias horas en la zona antes de regresar a su base en Gonaïves. La fuerza informó que tres pandilleros murieron durante la operación. Tras la retirada, hombres armados atacaron a residentes de Dosni, dispararon y quemaron viviendas, según autoridades locales.

El ataque ocurrió el mismo día en que el Consejo de Seguridad de la ONU extendió por seis meses, hasta el 31 de marzo de 2027, el mandato de la Fuerza de Supresión de Pandilla, con el objetivo de reforzar la seguridad antes de las elecciones previstas para diciembre.

La fuerza cuenta actualmente con unos 1.500 de los 5.500 efectivos autorizados. El Salvador también forma parte del esfuerzo regional de apoyo a Haití y ha autorizado la participación de personal salvadoreño en la misión, principalmente para evacuaciones médicas.