La presidenta de Perú, Keiko Fujimori, anunció la puesta en marcha de un Comando Unificado que integra a las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional para combatir el crimen organizado. El despliegue inicial contempla 1.350 efectivos, vehículos blindados, drones y unidades caninas, coordinados desde un centro de operaciones en Lima.

Durante una visita a Madre de Dios, Fujimori destacó las operaciones contra la minería ilegal y advirtió sobre sus vínculos con delitos como la trata de personas, la extorsión y la violencia, además de los daños a las áreas naturales protegidas.

Entre los resultados presentados figura la detención de 13 presuntos integrantes de una banda criminal vinculada al cobro de cupos, durante un operativo realizado el 16 de octubre en el sector San Bernardo, en la zona de La Pampa.

La estrategia también incluye intervenciones en cárceles para impedir que los reclusos dirijan delitos desde prisión, una comisión especial contra la criminalidad y un protocolo acelerado de expulsión de extranjeros que cometan delitos. Fujimori afirmó que las operaciones deberán respetar los derechos humanos y el orden constitucional.