Wilson Joseph, conocido como «Lanmò San Jou», señalado como jefe de la organización criminal 400 Mawozo, habría dirigido una carta al secretario general de la ONU, António Guterres, en la que solicita el envío de una delegación internacional que facilite conversaciones entre su grupo y las fuerzas de seguridad presentes en territorio haitiano.
La solicitud se conoce después del despliegue de más de 2,000 militares salvadoreños en Haití, enviados por el Gobierno del presidente Nayib Bukele para participar en la búsqueda de cuatro técnicos de aviación desaparecidos desde el 18 de octubre, cuando el vehículo en el que se movilizaban fue atacado por hombres armados en Croix-des-Bouquets, en las afueras de Puerto Príncipe.
Precisamente en esa zona opera la banda 400 Mawozo, una de las organizaciones criminales con mayor presencia en el área metropolitana de la capital.
En la carta atribuida a Joseph, el dirigente sostiene que las advertencias de Bukele contra las pandillas, a las que exigió entregar a los militares desaparecidos, podrían provocar una intensificación de los enfrentamientos y aumentar los riesgos para la población civil.

El jefe criminal plantea que una intervención de Naciones Unidas permitiría abrir conversaciones con la Fuerza de Supresión de Pandillas, la misión internacional respaldada por el Consejo de Seguridad de la ONU que participa en las operaciones contra las organizaciones armadas haitianas.
La petición también coincide con una intensificación de los operativos de seguridad. La Policía Nacional de Haití informó que aproximadamente 20 presuntos integrantes de bandas murieron durante una intervención realizada el pasado jueves en Arcahaie, al noroeste de Puerto Príncipe.
Wilson Joseph es buscado por las autoridades estadounidenses, que ofrecen una recompensa de hasta un millón de dólares por información que permita su captura. Washington lo vincula con el secuestro de 17 misioneros cristianos ocurrido en octubre de 2021, cuando integrantes de 400 Mawozo retuvieron a las víctimas para exigir el pago de un rescate. La mayoría permaneció cautiva durante 61 días.

La organización que dirige Joseph está señalada por actividades como secuestros, extorsiones y tráfico de armas y drogas, delitos que han contribuido al deterioro de la seguridad en Haití y al desplazamiento de cientos de miles de personas.