Irán comenzó una semana de actos fúnebres por la muerte de Alí Jamenei, quien falleció tras el estallido de la guerra con Estados Unidos e Israel, según informaron medio internacionales. El homenaje se lleva a cabo en distintas ciudades de Irán e Irak y ha sido organizado como un evento de gran magnitud.

Las autoridades estiman que millones de personas podrían asistir a las ceremonias, por lo que se ha desplegado un amplio operativo con participación de instituciones del Estado, fuerzas de seguridad y grupos religiosos para organizar el traslado y la atención de los asistentes.
El funeral también tiene un fuerte componente simbólico. Parte de los actos coinciden con fechas religiosas importantes como el mes de Muharram, además de otros momentos de carga política e histórica.

Además del componente religioso, el evento busca transmitir un mensaje político de resistencia tras la guerra. Durante los días previos, los medios estatales han difundido homenajes y producciones sobre la vida de Jamenei, mientras se reduce la atención sobre otros procesos diplomáticos en curso.