La República Democrática del Congo dio inicio el jueves al primer ensayo clínico destinado a evaluar posibles tratamientos contra el ébola de Bundibugyo, una variante del virus para la que aún no existe una terapia aprobada.
El estudio, denominado PARTNERS, analizará la eficacia de dos tratamientos experimentales, MBP134 y remdesivir, que serán administrados tanto de manera individual como en combinación. Los investigadores buscan determinar si estas alternativas pueden aumentar las probabilidades de supervivencia de los pacientes infectados.
El ensayo comenzó en un momento en que la epidemia continúa avanzando. Durante una rueda de prensa, el director general de la Organización Mundial de la Salud, OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, informó que se han confirmado 1,406 casos y 438 fallecimientos, mientras que en las últimas dos semanas se ha registrado un promedio de 38 nuevos contagios diarios.

Aunque las autoridades sanitarias han incrementado la capacidad para realizar diagnósticos, brindar tratamiento y rastrear contactos, la respuesta sigue enfrentando obstáculos derivados de la violencia y la desconfianza existente en algunas comunidades afectadas.
La infraestructura sanitaria también ha sido reforzada, alcanzando una capacidad cercana a 650 camas distribuidas en 22 centros de salud. Sin embargo, la ocupación ya llega al 96%, reflejando la presión que soporta el sistema de atención. Al mismo tiempo, la OMS autorizó el uso de emergencia del primer test molecular diseñado para detectar el virus de Bundibugyo.
La agencia de Naciones Unidas considera elevado el riesgo de transmisión debido al constante flujo de personas entre Brazzaville y Kinshasa, ciudades separadas únicamente por el río Congo. Cada día, cientos de viajeros, comerciantes y mercancías cruzan entre ambas capitales, aumentando la posibilidad de contagios transfronterizos.
