Un total de 30 internos de la cárcel de Trujillo fueron trasladados al penal de Juliaca en Perú, como parte de las nuevas medidas adoptadas por las autoridades peruanas tras el enfrentamiento registrado el domingo, en el que murieron tres reclusos y otros ocho resultaron heridos.

De acuerdo con el Ministerio de Justicia, entre los reos movilizados figuran presuntos integrantes de las bandas criminales como; Los Pulpos, La Jauría y Chicago Bulls, que operan en la región de La Libertad y están relacionadas con delitos como extorsión y minería ilegal.
El traslado, busca evitar nuevos enfrentamientos y limitar las actividades de estas organizaciones dentro de los centros penitenciarios. Las autoridades también pretenden recuperar el control de las cárceles e impedir que los internos continúen coordinando operaciones delictivas desde estos establecimientos.
La medida aplicada se suma al plan de reorganización penitenciaria impulsado por la presidenta Keiko Fujimori, que incluye una nueva clasificación de los presos y el traslado de quienes representan mayor riesgo a cárceles de máxima seguridad. Además, el Gobierno extendió por 60 días el estado de emergencia en cinco prisiones, entre ellas la de Trujillo.
Como parte de las acciones, efectivos militares apoyarán la vigilancia en los centros penitenciarios y la Policía realizará inspecciones para retirar objetos prohibidos, como teléfonos y armas.