Estados Unidos amplía su participación en la lucha contra el narcotráfico en Ecuador. Autoridades ecuatorianas confirmaron el jueves que fuerzas estadounidenses realizan operaciones conjuntas en Esmeraldas, una provincia costera fronteriza con Colombia y golpeada por la violencia del crimen organizado.

Las acciones forman parte del Escudo de las Américas, una coalición antidrogas integrada por una veintena de países de América Latina y el Caribe. El número de efectivos desplegados permanece reservado, aunque las autoridades locales confirmaron la coordinación con el Ejército estadounidense.
La operación coincide con la llegada de dos buques de guerra y tres helicópteros Black Hawk estadounidenses para reforzar el control marítimo y costero. Según el ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo, estas capacidades permitirán triplicar las operaciones de interdicción en el Pacífico ecuatoriano.

El presidente Daniel Noboa mantiene una política de mano dura contra el crimen organizado, en un país que registró el año pasado una tasa récord de 52 homicidios por cada 100.000 habitantes. Además, Ecuador autorizó la permanencia de militares estadounidenses durante 180 días, mientras Washington anunció medidas contra embarcaciones y personas vinculadas al narcotráfico.