La Corte Suprema de Estados Unidos autorizó temporalmente a la administración de Donald Trump a retomar las deportaciones de migrantes hacia países distintos a su nación de origen.
La medida permite al Gobierno continuar con estas expulsiones mientras el máximo tribunal analiza la legalidad de la política migratoria, que había sido suspendida por un juez federal.
Con esta modalidad, los migrantes pueden ser enviados a países con los que no necesariamente tienen vínculos, una práctica que la administración Trump ha utilizado como parte de su estrategia para acelerar las deportaciones.

La política ha incluido el traslado de migrantes a países como México, Sudán del Sur, Uganda, Guinea Ecuatorial, Liberia y República Centroafricana.
La Corte Suprema tiene previsto analizar el caso en diciembre, donde se escuchará los argumentos sobre la legalidad de estas deportaciones y determinará si la medida puede mantenerse de forma definitiva.