Una fuerte inundación afectó la provincia de Nuristán, en el noreste de Afganistán, donde al menos 20 personas murieron, 80 resultaron heridas y más de 100 siguen desaparecidas, según informaron las autoridades.

La ciudad de Parun fue una de las más afectadas por el desbordamiento del agua, mientras varias viviendas, comercios y edificios sufrieron daños, mientras muchas familias intentan recuperar sus pertenencias tras la tragedia.
Los equipos de rescate continúan buscando a las personas que todavía no han sido encontradas. Entre los desaparecidos se encuentra el alcalde de Parun y varios funcionarios de la localidad.

Habitantes de la zona también ayudan en la búsqueda entre el lodo y los restos que dejó la inundación, bajo sus propias formas, intentando buscar sobrevivientes.
Las autoridades pidieron a la población tener cuidado y alejarse de los lugares donde podrían presentarse nuevas inundaciones. Afganistán enfrenta con frecuencia este tipo de situaciones durante la temporada de lluvias, dejando graves consecuencias para sus comunidades, y afectaciones graves.