La vicepresidenta argentina, Victoria Villarruel, manifiesta su alarma genuina ante el estado psicológico del mandatario Javier Milei. La funcionaria denuncia las persecuciones imaginarias que el jefe de Estado amplifica de manera constante a través de las redes sociales, donde replica inventos e insensateces que comprometen la investidura presidencial.

“Me preocupa profundamente que el presidente de la Nación replique insensateces e inventos. Tengo genuina preocupación por su estado y por las persecuciones imaginarias que replica en Argentina y el exterior”, dijo Villaruel.

Todo comenzó cuando Milei reposteó en X un mensaje de Lemoine que sugería un supuesto acercamiento entre Villarruel, la diputada Marcela Pagano y el gobernador bonaerense Axel Kicillof. La publicación fue interpretada por la vicepresidenta como un respaldo del mandatario a esas acusaciones.

El conflicto se produce en medio de una creciente tensión entre Villarruel y Lemoine, quienes también se enfrentaron por las diferencias entre las dietas de senadores y diputados. La legisladora oficialista había acusado a la vicepresidenta de impulsar aumentos salariales en la Cámara alta y la señaló como parte de una supuesta maniobra política contra Milei.

Desde su cuenta en X, Villarruel rechazó esas acusaciones, calificó de «delirio» las versiones que la vinculan con sectores del peronismo y sostuvo que los argentinos no quieren representantes dedicados a «campañas mediáticas» ni a buscar «cariño presidencial».