Venezuela busca recuperar su acceso a los mercados internacionales y atraer nuevas inversiones mediante el levantamiento de las sanciones que todavía pesan sobre el país. El canciller Oliver Blanco presentó este jueves 5 de noviembre la solicitud durante la XXX Cumbre Iberoamericana, celebrada en Madrid, España, donde defendió los avances políticos y económicos impulsados por el Gobierno interino de Delcy Rodríguez.
«Consideramos fundamental avanzar hacia el levantamiento de las restricciones económicas y financieras que afectan a Venezuela, para ampliar el comercio, diversificar las exportaciones y facilitar inversiones productivas», afirmó Blanco ante los representantes iberoamericanos. El funcionario sostuvo que el país atraviesa una etapa de transformación democrática y reconciliación nacional, marcada por la liberación de presos políticos, la apertura de espacios informativos y el diálogo con sectores de la oposición.
El canciller también destacó las reformas en hidrocarburos y minería, la simplificación de trámites y los cambios tributarios para atraer capital extranjero y generar empleos. Entre los avances institucionales mencionó la renovación del Tribunal Supremo de Justicia, prevista para finales de 2026, y la solicitud de asistencia técnica a la Unión Europea para fortalecer el sistema judicial.
Sin embargo, Bruselas mantiene sanciones contra 69 personas vinculadas con violaciones de derechos humanos y el deterioro de la democracia venezolana, prorrogadas hasta el 10 de enero de 2027. Las medidas incluyen restricciones de viaje, congelamiento de activos y un embargo de armas. El Consejo de la Unión Europea sostiene que su levantamiento dependerá de avances concretos en derechos humanos, Estado de derecho y transición democrática.
La petición ocurre mientras varios gobiernos europeos evalúan su relación con Caracas. En febrero, España solicitó retirar las sanciones contra Delcy Rodríguez como respaldo al proceso político venezolano. La jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, anunció entonces que propondría la medida, aunque advirtió que requería el consenso de los Estados miembros. Hasta ahora, la Unión Europea no ha anunciado un levantamiento general de sus restricciones.