En las últimas horas se conoció el caso de un pasajero de un vuelo de American Airlines que comenzó a agredir verbal y físicamente a la tripulación y al resto de las personas a bordo, por lo que un grupo de personas lo redujo y lo ató a un asiento con precintos de seguridad y cinta adhesiva industrial.
Testigos aseguraron que “de un segundo a otro” tomó del cuello al pasajero que iba sentado a su lado y lo insultó a los gritos. Además, que el hombre comenzó a recitar frases sobre Jesús y a señalar que quienes estaban ahí “se irían al infierno”. Además, profirió insultos racistas y homofóbicos a los pasajeros y las tripulantes que se acercaron.
Debido al fuerte altercado, el avión tuvo que desviar su trayecto original con destino al aeropuerto de Newark, en Nueva Jersey, y dirigirse momentáneamente a Baltimore, en Maryland. Así, el agresor permaneció inmovilizado por aproximadamente 15 minutos más hasta que el vuelo aterrizó y la policía local y los agentes de la Oficina Federal de Investigación (FBI, por sus siglas en inglés) se hicieron cargo de la situación y se lo llevaron.

La policía de la Autoridad de Transporte de Maryland arrestó al pasajero y le abrió un registro por “cargos estatales”. Tras esto, el avión pudo continuar su viaje hacia Newark.
Por su parte, la aerolínea emitió un comunicado y mencionó:
“La seguridad de nuestros clientes y empleados es nuestra máxima prioridad y no toleramos la violencia. Agradecemos a nuestros empleados su profesionalismo y a nuestros clientes su comprensión”.