Ueno Bank pasó de ser una de las entidades financieras de mayor crecimiento en Paraguay a protagonizar un escándalo que dejó a casi tres millones de clientes afectados. Vinculado al Grupo Vázquez, el banco comenzó a operar como entidad bancaria en 2023 y ofrecía cuentas, tarjetas, transferencias y préstamos digitales. Su expansión se aceleró en 2024 con la absorción de Visión Banco.
El 3 de noviembre, el Banco Central de Paraguay ordenó intervenir la entidad tras detectar graves problemas de solvencia. El escándalo creció al conocerse que administraba alrededor de 800 millones de dólares en fondos públicos, incluidos unos 355 millones del Instituto de Previsión Social. La Fiscalía investiga presuntas irregularidades financieras y operaciones con empresas vinculadas al grupo propietario.
Miles de clientes quedaron sin acceso inmediato a su dinero. El Banco Central activó el Fondo de Garantía de Depósitos, con una cobertura de hasta 228.3 millones de guaraníes por persona, aproximadamente 38,000 dólares. Las autoridades estiman que el mecanismo permitirá recuperar la totalidad de los saldos de cerca del 97% de los clientes.
La crisis alcanzó al presidente Santiago Peña por sus antiguos vínculos accionarios con empresas del Grupo Vázquez. El mandatario negó irregularidades y, antes de su destitución, declaró: «Nunca fue mi intención defraudar la confianza que depositaron en mí». Este 6 de noviembre, el Senado lo destituyó con 44 votos, Pedro Alliana asumió la presidencia y Peña fue detenido en el marco de una investigación penal. El nuevo mandatario prometió compensar a los ahorristas afectados.