El presidente de EE. UU., Donald Trump, cuestionó los resultados de las elecciones presidenciales de Brasil y calificó los comicios de “fraudulentos”, pese a afirmar que mantiene una buena relación con el mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, quien obtuvo la victoria frente al senador opositor, Flávio Bolsonaro.

De acuerdo con los resultados oficiales, Lula consiguió un nuevo mandato tras alcanzar el 52% de los votos, equivalente a 64.2 millones de sufragios, frente al 48% obtenido por Flávio Bolsonaro, quien sumó 59.8 millones.
La diferencia entre ambos candidatos fue de aproximadamente 4.4 millones de votos, en una contienda que estuvo marcada por la polarización política y el enfrentamiento entre la izquierda y la derecha brasileñas.

Tras conocerse los resultados, Flávio Bolsonaro se negó a reconocer la derrota y anunció que recurrirá a la Justicia para solicitar la “anulación” de las elecciones. Su equipo cuestiona la decisión del juez de la Corte Suprema de Brasil, Cristiano Zanin, de ampliar dos horas el horario de votación, hasta las 7:00 de la noche, hora local, a petición de la campaña de Lula.
La victoria del mandatario brasileño representa un revés para la estrategia de Trump de ampliar la influencia de Washington en América Latina mediante gobiernos de derecha afines a su agenda política.

Aunque el presidente estadounidense no expresó un respaldo formal a Flávio Bolsonaro, anteriormente le había concedido una recepción en el Despacho Oval de la Casa Blanca, un gesto poco habitual para un senador extranjero.