Antonio Oseguera Cervantes, hermano de Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como “El Mencho”, solicitó a un tribunal federal de Estados Unidos que considere su delicado estado de salud y sus circunstancias familiares antes de dictar sentencia en su contra por delitos relacionados con el narcotráfico.
El mexicano de 68 años, conocido con el alias de “Tony Montana”, presentó sus argumentos mediante un memorando de sentencia registrado el 3 de noviembre de 2026 ante el Tribunal Federal del Distrito de Columbia, en Washington. En el documento, sus abogados sostienen que enfrenta diversas enfermedades que reducen considerablemente su esperanza de vida y requieren atención médica especializada.
La defensa busca que el juez tenga en cuenta esas condiciones al determinar la pena. Aunque el escrito reconoce los antecedentes del acusado y no presenta objeciones sustanciales al informe elaborado por los funcionarios encargados de evaluar su situación antes de la sentencia, solicita una valoración de sus problemas médicos, su historia personal y su entorno familiar.

El documento judicial también reconstruye la infancia de Oseguera Cervantes, nacido en 1958 en una comunidad rural cercana a Aguililla, Michoacán. Según sus abogados, creció en condiciones de pobreza y abandonó sus estudios después del sexto grado para trabajar en el campo. Posteriormente emigró a Estados Unidos, donde se desempeñó durante años en restaurantes de San Francisco.

Durante ese período, comenzó a enfrentar problemas de alcoholismo y adicción a la cocaína. En noviembre de 1996 fue detenido por participar en una conspiración para distribuir heroína y recibió una condena de 63 meses de prisión. Tras cumplirla en 2001, fue deportado a México, donde posteriormente se involucró en actividades relacionadas con el narcotráfico junto a sus hermanos.
El escrito señala que sus vínculos con esas actividades aumentaron después de que Nemesio Oseguera, identificado como uno de los principales dirigentes del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), estableciera una relación con Rosalinda González Valencia, integrante de la familia vinculada con el grupo conocido como Los Cuinis.

Los abogados también describen las consecuencias personales de las decisiones de Antonio Oseguera. Según el documento, sus problemas con las drogas afectaron sus relaciones familiares y lo llevaron a ingresar en un programa de rehabilitación entre abril de 2004 y abril de 2005.
En su entrevista previa a la sentencia, el acusado expresó arrepentimiento por haber permanecido alejado de sus hijos durante largos períodos. También manifestó preocupación por la posibilidad de morir lejos de sus seres queridos, mientras permanece recluido en la cárcel de Alexandria, Virginia.
La defensa señala que el acusado ha permanecido durante más de un año bajo condiciones de aislamiento casi total y que las restricciones para comunicarse con sus familiares han agravado su situación personal.
La audiencia para dictar sentencia está prevista para el próximo 13 de noviembre, cuando el tribunal deberá determinar la pena correspondiente.