El Senado de Estados Unidos aprobó un proyecto de ley que contempla una inversión de $70.000 millones de dólares destinada a fortalecer las operaciones migratorias del gobierno del presidente Donald Trump. La medida busca garantizar recursos suficientes para el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la Patrulla Fronteriza durante el resto de la actual administración, para que puedan seguir ejerciendo sus labores, como hasta el momento.

La iniciativa representa una importante victoria política para el presidente Trump en uno de los temas centrales de su agenda. Tras varios meses de negociaciones y desacuerdos en el Congreso, los republicanos lograron avanzar el proyecto.
El proyecto pasa ahora a la Cámara de Representantes, donde los líderes republicanos esperan someterlo a votación en los próximos días. De ser aprobado, el documento será enviado al presidente para su firma y entrada en vigor.
La negociación de la ley avanzó en medio de fuertes desacuerdos. Por un lado, los demócratas exigían ponerles un freno a ciertas prácticas de control migratorio antes de dar su brazo a torcer. Por el otro, los republicanos se plantaron en la necesidad de destinar más presupuesto para reforzar la seguridad en las fronteras y acelerar las deportaciones.
Con este avance, el proyecto queda más cerca de ser una realidad. Ahora la atención se centra en los próximos pasos del Congreso y en cómo el gobierno empezará a usar estos fondos para llevar adelante sus planes de control migratorio.