Mientras Estados Unidos intenta reactivar las conversaciones para poner fin a la guerra, Rusia lanzó una nueva ofensiva de misiles y drones contra Ucrania durante la madrugada de este jueves 22 de octubre. Los ataques golpearon Kiev y dejaron al menos un muerto y 22 heridos, entre ellos un menor de edad. Las explosiones provocaron incendios y daños en viviendas, instalaciones civiles e infraestructura de transporte, mientras los equipos de emergencia trabajaban entre los escombros.

La ofensiva incluyó más de 200 drones y una veintena de misiles, según el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski. Los bombardeos también alcanzaron otras regiones del país, incluida Járkov, donde las autoridades reportaron la muerte de una mujer y cuatro heridos. Zelenski cuestionó la disposición de Moscú para alcanzar la paz y sostuvo que los ataques demuestran que Rusia no ha cambiado su postura frente al conflicto.

Los ataques ocurrieron pocas horas después de que el presidente ruso, Vladímir Putin, se reuniera en San Petersburgo con Steve Witkoff, enviado especial del presidente estadounidense, Donald Trump. Tras el encuentro, el Kremlin aceptó en principio reanudar las negociaciones trilaterales con Ucrania y Estados Unidos, posiblemente en noviembre. Aunque Zelenski respaldó la iniciativa y Trump aseguró que las partes se acercan a una solución, todavía no existe una fecha definitiva ni un acuerdo de alto el fuego.