El presidente de República Dominicana, Luis Abinader, confirmó el despliegue de dos batallones militares, equipos pesados y artillería en la frontera sur del país para reforzar la seguridad ante el deterioro de la situación en Haití, donde cuatro militares salvadoreños de la Fuerza de Supresión de Pandillas, GSF, permanecen desaparecidos tras una emboscada de bandas armadas.

“Nosotros estamos en sesión permanente”, declaró Abinader a la prensa en la ciudad de Santiago, al norte del país. El mandatario anunció que sostendría una reunión con los ministerios de Defensa y de Relaciones Exteriores a su regreso a Santo Domingo, mientras las autoridades mantienen una vigilancia constante sobre los acontecimientos en territorio haitiano y sus posibles repercusiones para la República Dominicana.

“Lo que yo les puedo decir a ustedes es que hemos movilizado hacia la frontera sur más allá de lo que había, que era una estructura realmente importante y suficiente, y estamos para asegurar que la República Dominicana esté segura, que es mi responsabilidad”, afirmó el jefe de Estado.

El refuerzo se suma a los aproximadamente 11,000 militares que ya se encuentran desplegados a lo largo de la frontera con Haití.

Abinader también señaló que su gobierno mantiene comunicación con la Fuerza de Supresión de Pandillas, creada por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en 2025 para combatir a las organizaciones armadas que controlan amplias zonas de Puerto Príncipe, la capital haitiana.

El presidente dominicano recordó que ha mantenido conversaciones recientes con su homólogo salvadoreño, Nayib Bukele, y adelantó que prevé comunicarse nuevamente con él, para conocer las operaciones en curso en Haití y determinar si podrían tener consecuencias para el territorio dominicano.

La violencia de las bandas armadas continúa agravando la crisis haitiana. Según las cifras citadas en los informes de las Naciones Unidas, más de 5,700 personas han muerto o resultado heridas en lo que va de año, mientras que los grupos criminales son señalados como presuntos responsables de más de 230 secuestros y de la violación de más de 1,000 mujeres y niñas.