Un niño del norte del estado de Nueva York ha fallecido tras contraer sarampión, en lo que supone la primera muerte relacionada con esta enfermedad en el estado en más de 30 años.
“Nos entristece profundamente la muerte de un niño del condado de Lewis relacionada con el brote de sarampión en curso”, declararon las autoridades en un comunicado conjunto.
Las autoridades sanitarias, tanto locales como estatales, han recordado que el sarampión es una enfermedad altamente contagiosa que se propaga fácilmente a través de la tos y los estornudos, debilitando el sistema inmunológico y abriendo la puerta a complicaciones graves como la neumonía o la inflamación cerebral.

Frente a esta emergencia de salud pública, los departamentos de salud han intensificado sus esfuerzos en vigilancia, rastreo de contactos y campañas de concienciación comunitaria.
Además, las autoridades hacen un llamado directo a los ciudadanos para que revisen sus cartillas de vacunación y se aseguren de recibir la vacuna triple vírica (MMR), que tiene una eficacia de aproximadamente el 97% contra la infección si se administra en las dos dosis recomendadas durante la infancia.