Santiago Peña llegó al poder en Paraguay en agosto de 2023, respaldado por el poderoso Partido Colorado. Pero poco más de tres años después, una crisis financiera terminó por derrumbar su gobierno.

El mandatario anunció en sus redes sociales la renuncia a su cargo tras el escándalo bancario que congeló las cuentas de casi 3 millones de paraguayos.

El descontento generó intensas protestas desde inicios de semana y largas filas de depositantes preguntando por sus fondos.

«He tomado la decisión de presentar mi renuncia a la Presidencia de la República. Lo hago pensando en la estabilidad de nuestro país, en la paz social y en la necesidad de preservar nuestras instituciones democráticas», dijo el mandatario en su mensaje.

El mandatario había sido accionista del Grupo Vázquez, conglomerado empresarial vinculado a Ueno Bank, hasta marzo de 2025. La institución financiera colapsó. La advertencia fue hecha por el Banco Central

Legisladores opositores anunciaron denuncias por presunto enriquecimiento ilícito, tráfico de influencias y utilización de recursos públicos en beneficio de intereses particulares. El mandatario renunció mientras el Congreso debatía iniciarle un juicio político.

Peña pidió «disculpas al pueblo» y afirmó que su prioridad es «la tranquilidad de los paraguayos que confiaron sus ahorros» en el sistema financiero de su país.