El Departamento de Defensa de EE. UU. anunció un programa para evaluar los niveles de testosterona entre el personal militar, una iniciativa que, según el secretario de Defensa, Pete Hegseth, busca fortalecer la preparación física y mental de las tropas, y no mejorar artificialmente su rendimiento.

El funcionario presentó la medida a través de un video publicado en su cuenta de X, acompañado del mensaje «el Departamento de Guerra de Alta T», donde explicó que el objetivo es identificar posibles deficiencias hormonales asociadas al envejecimiento.

«Está científicamente bien establecido que, a medida que envejecemos, los niveles de testosterona caen de forma natural», afirmó Hegseth. Asimismo, aseguró que «no se trata de una mejora artificial; es sobre restaurar y optimizar las capacidades naturales, proteger la longevidad, y asegurar que tienen la base biológica necesaria para sostener la batalla».

De acuerdo con el secretario de Defensa, la participación en el programa será voluntaria y cada militar decidirá si acepta o no el tratamiento recomendado tras la evaluación. Además, indicó que el personal menor de 30 años también podrá someterse al examen si así lo desea.

Durante su mensaje, Hegseth sostuvo que las crecientes exigencias del combate moderno requieren mantener a las tropas «fuertes, resilientes y capaces», además de contar con «máxima preparación psicológica y mental».

Aunque el jefe del Pentágono utilizó términos neutros en inglés, como warfighters (combatientes), no precisó si el programa incluirá también a las mujeres, cuyos niveles de testosterona también disminuyen con la edad. Al ser consultado sobre ese punto, el Pentágono respondió que «no tenemos nada que agregar más allá del video del secretario».

El anuncio ha generado debate debido a que coincide con una postura impulsada por otros funcionarios del gobierno del presidente Donald Trump, quienes han planteado facilitar el acceso de los hombres a terapias de reemplazo de testosterona.

Sin embargo, especialistas señalan que, si bien la disminución de esta hormona con la edad es un fenómeno ampliamente documentado por la ciencia, aún existe discusión sobre el uso más amplio de estos tratamientos y sus posibles beneficios y riesgos para la salud.