La policía brasileña registró esta mañana la residencia del expresidente Jair Bolsonaro, en Brasilia, en busca de armas que el líder de la derecha había comprometido a entregar, sin embargo, no encontraron nada.

El exmandatario cumple una condena de 27 años de cárcel por intentar un golpe de Estado, tras perder las presidenciales de 2022 ante Luiz Inácio Lula da Silva. Purga la pena en su casa en Brasilia desde marzo por motivos de salud, un beneficio de carácter “humanitario” que el juez Alexandre de Moraes le renovó la semana pasada.

 

De Moraes condicionó la permanencia en casa de Bolsonaro a la entrega de todas las armas registradas a su nombre (una decena, entre pistolas, rifles y una escopeta), luego de que una de ellas fuera hallada en poder de uno de sus escoltas.

Por su parte, Flávio Bolsonaro, hijo del exmandatario, comentó sobre el nuevo registro e incautación en la casa de Bolsonaro: «En mi percepción, es un claro intento de crear una cortina de humo en este momento cuando estoy aquí trabajando para Brasil».