Durante una reunión en Teherán, los cancilleres de Irán y Omán abordaron la posibilidad de establecer un corredor temporal de navegación en el estrecho de Ormuz.
Ambos países llevan semanas negociando el futuro de la navegación por esta vía, convertida en un foco de tensión en el conflicto de Oriente Medio, y buscan una forma de regular el tránsito.
Sin embargo, las autoridades iraníes insisten en que el estrecho no volverá a abrirse por completo hasta que Estados Unidos cumpla las exigencias de Teherán, entre ellas levantar su bloqueo naval, retirar las sanciones contra el petróleo iraní y descongelar activos en el extranjero.
Las negociaciones técnicas continuarán con el fin de establecer un “corredor de navegación permanente y la futura administración del estrecho, así como un mecanismo para el intercambio de información, la gestión del tráfico y la prestación de los servicios pertinentes de navegación y seguridad”, señaló un comunicado difundido por Omán.
Ambas partes señalaron que era importante mantener conversaciones conjuntas con los Estados ribereños de las aguas del Golfo.
La guerra entre Irán, Estados Unidos e Israel estalló el 28 de febrero. Teherán bloqueó rápidamente el estrecho de Ormuz, mientras Washington impuso en respuesta un bloqueo naval a los puertos iraníes.
En tiempos normales, esta vía marítima estratégica canaliza alrededor de una quinta parte de las exportaciones mundiales de petróleo y gas natural licuado, pero el tráfico sigue prácticamente paralizado seis meses después.