La Asamblea Nacional de Venezuela inició el debate de una reforma que permitiría la participación de capital privado en el sistema eléctrico, aunque manteniendo el control mayoritario del Estado. El diputado Orlando Miranda afirmó que la iniciativa busca atraer inversionistas nacionales y extranjeros para impulsar la recuperación del sector.

La propuesta surge en medio de una crisis energética que durante más de dos décadas ha provocado apagones y racionamientos en gran parte del país. El proyecto contempla empresas mixtas con participación estatal superior al 50%, sociedades con participación minoritaria del Estado y compañías privadas establecidas en Venezuela.

El parlamentario opositor Ezio Angelini atribuyó el deterioro del sistema eléctrico al centralismo y la corrupción, señalando que Venezuela pasó de producir cerca de 20,000 megavatios antes de la nacionalización del sector a unos 12,000 en la actualidad. La iniciativa deberá superar una segunda discusión parlamentaria antes de convertirse en ley.