El papa León XIV, de 71 años, fue dado de alta este sábado del hospital Gemelli de Roma, donde estaba internado desde el pasado lunes, luego de que se anunciará su padecimiento de un adenocarcinoma pulmonar. Los médicos habían calculado que se quedaría una semana, pero su recuperación fue mejor de lo esperado, por lo que pudo salir antes. Al momento de irse celebró una misa en el hospital y, se detuvo a conversar con una niña y su familiar.

Todo empezó el domingo anterior, cuando el pontífice contó a los fieles en la Plaza de San Pedro acerca de su padecimiento. Durante la cirugía del martes, los especialistas confirmaron que era un adenocarcinoma y le quitaron la parte inferior del pulmón derecho con una técnica mínimamente invasiva.
Todavía faltan los resultados de otros estudios, entre ellos los que dirán si la enfermedad llegó a otras zonas del cuerpo. Dichos resultados indicaran si necesita más tratamiento. Mientras tanto, deberá hacer reposo durante unas tres semanas, con muy poca actividad.

Su regreso a la vida pública será este domingo, cuando rece el ángelus desde una ventana del Vaticano. Su equipo sigue preparando el viaje que tenía previsto a América Latina, que por ahora no se ha cancelado.