El papa León XIV hizo un llamado a Ucrania y Rusia para que detengan la escalada de violencia y eviten ataques contra objetivos civiles, ante el incremento de víctimas en ambos países.

Durante el rezo del Ángelus dominical en la Plaza de San Pedro, el pontífice expresó su preocupación por los recientes hechos que dejaron cinco personas muertas en Bélgorod, tras un ataque con drones ucranianos, y al menos dos fallecidos en Kharkiv, como consecuencia de misiles rusos.

“Siguen llegando noticias dolorosas sobre personas inocentes muertas y heridas en trágicos episodios en Ucrania y Rusia. Se siguen, incluso se están multiplicando, cada vez más víctimas civiles, incluidos niños”, expresó el líder religioso.

León XIV manifestó su solidaridad “con las familias de las víctimas, los heridos y todos aquellos que sufren a causa del conflicto en curso” y, ante “tanto dolor”, pidió a las partes involucradas respetar las normas del derecho humanitario.

El pontífice estadounidense también se refirió a la situación en Sudán, donde expresó especial preocupación por la crisis que atraviesa la ciudad de El Obeid.

En ese contexto, renovó su llamado a quienes se encuentran en primera línea para garantizar que la población civil pueda recibir asistencia humanitaria.

Asimismo, solicitó a la comunidad internacional respaldar estos esfuerzos y contribuir a proporcionar ayuda inmediata a las personas afectadas por la violencia.