El papa León XIV inició este viernes una visita apostólica de cuatro días a Francia, la primera visita oficial de un pontífice al país en 18 años. El recorrido, que se extenderá hasta el 28 de septiembre, incluye París, Lourdes y Metz, con una agenda centrada en la fe, la paz, el futuro de Europa y los desafíos sociales y tecnológicos.
La primera jornada comenzó en París, donde León XIV fue recibido antes de reunirse con el presidente Emmanuel Macron en el Palacio del Elíseo. Su agenda contempla además un discurso en la sede de la UNESCO, una celebración en la Catedral de Notre-Dame y una vigilia con jóvenes en el Estadio de Francia. Posteriormente viajará a Lourdes, donde se reunirá con obispos, enfermos y víctimas de abusos sexuales cometidos en el seno de la Iglesia.
La gira concluirá en Metz, una ciudad estrechamente vinculada con la historia de la integración europea, donde el pontífice participará en un encuentro interreligioso y abordará temas como la paz y la unidad de Europa. El viaje también pondrá sobre la mesa asuntos como la inteligencia artificial, la defensa de la vida y el papel de la Iglesia en una sociedad francesa cada vez más secularizada.