Naciones Unidas alertó que el cierre de miles de centros educativos tras el terremoto de magnitud 7,4 del 10 de agosto podría aumentar el riesgo de reclutamiento infantil en Chocó y Valle del Cauca, zonas con presencia de grupos armados ilegales. La organización pidió acelerar la recuperación de las escuelas para devolver a los menores a espacios de protección.

Cerca de 4.000 instalaciones educativas resultaron afectadas y alrededor de 178.000 estudiantes están vinculados a sedes con daños graves. En áreas rurales de Chocó, algunas escuelas quedaron destruidas o presentan riesgo de colapso, mientras continúan las evaluaciones en otros departamentos.

La coordinadora residente de la ONU en Colombia, María José Torres, señaló que el reclutamiento infantil ya era un problema antes del terremoto y advirtió que mantener a los menores fuera de las aulas puede agravarlo. La emergencia también ha dificultado el acceso a comunidades afectadas por daños en carreteras, comunicaciones y servicios básicos.

El sismo deja 331 muertos, 4.439 heridos y más de 406.000 afectados en 15 departamentos. Naciones Unidas calcula que 1,2 millones de personas necesitan asistencia y solicita 148,1 millones de dólares para la respuesta humanitaria, de los cuales se ha cubierto cerca del 40% de las necesidades urgentes.