Al menos 35 monjes budistas que realizaban un peregrinaje a pie en una carretera fueron atropellados por el conductor de una camioneta pick up en la provincia de Mukdahan, Tailandia.

Las autoridades de inmediato atendieron la emergencia y confirmaron que la muerte de ocho monjes y 22 heridos, varios de ellos de gravedad.

Además, que el responsable del accidente fue un niño de 11 años que sin permiso de sus padres, tomo el vehículo, lo puso en marcha por varios kilómetros hasta que se encontró al grupo de religiosos hasta arrollarlos.

Las autoridades investigan a exactitud el siniestro, tanto por el conductor con sus responsables.