Todo inicio el pasado 15 de agosto, estaba previsto una sesión de tatuaje a domicilio en Bogotá, Colombia, pero terminó con la muerte de Yenifer García, de 33 años.

Yenifer se realizaba la tercera jornada de un tatuaje en la espalda y parte de los glúteos, aguanto las dos primeras sesiones sin medicamentes, pero en la última que se realizaba no por lo que solicitó al tatuador anestesia para el dolor.

Y en efecto, la mañana de ese 15 de agosto, el tatuador llegó a la vivienda acompañado de un hombre que se presentó como anestesiólogo. Ambos llevaban una camilla, oxígeno y otros insumos médicos.

Pasaron los minutos y todo iba bien hasta que García presentó complicaciones, sin saber que hacer, familiares llamaron a servicios de emergencia, pero cuando llegaron era muy tarde, la mujer ya había fallecido, por lo que fue sospechoso y procedieron al reporte con las autoridades para investigar el hecho.

Los responsables fueron detenidos y dos meses después se conoció que el “anestesiólogo” era un técnico auxiliar de enfermería y que los medicamentos aplicados a la víctima eran fentanilo, ketamina y midazolam, además de algunos metabolitos.

Medicina Legal estableció como causa básica de muerte una intoxicación medicamentosa combinada. La entidad clasificó la manera de muerte como violenta, en contexto de homicidio.

Actualmente se ventila en los tribunales mientras se investigan si hay más casos similares con desenlace fatal.