México vive una de sus celebraciones más emblemáticas con el Día de Muertos, una tradición que cada año reúne a familias, turistas y comunidades enteras para recordar a sus seres queridos. Para las festividades de 2026, las autoridades turísticas proyectan alrededor de 2.7 millones de visitantes en distintos destinos del país, impulsados por los desfiles, las ofrendas monumentales y las ceremonias que se desarrollan entre finales de octubre y el 2 de noviembre.
La Secretaría de Turismo, encabezada por Josefina Rodríguez Zamora, estima que 1.69 millones de turistas se alojarán en hoteles durante las festividades, un aumento del 1.2% respecto a 2025. De ellos, 1.25 millones serán nacionales y 450,000 extranjeros. La ocupación hotelera promedio alcanzaría el 58.9%, con celebraciones especialmente concurridas en Ciudad de México, Oaxaca y Michoacán.
El impacto económico también será significativo. La Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (CONCANACO SERVYTUR) calcula una derrama de 53,000 millones de pesos mexicanos, un 7% más que el año pasado.
La conmemoración también reúne a grandes concentraciones en otros países latinoamericanos. En Guatemala, miles de visitantes acuden a Sumpango y Santiago Sacatepéquez para presenciar los barriletes gigantes, una tradición reconocida por la UNESCO en 2024.
En Bolivia, las familias preparan mesas de ofrendas durante Todos Santos; en Ecuador, los cementerios reciben visitantes que llevan flores y comparten alimentos tradicionales como la colada morada y las guaguas de pan.