Más de 500 bomberos, apoyados por medios aéreos, combaten un incendio forestal en el bosque de Fontainebleau, a unos 60 kilómetros de París. El fuego, avivado por la ola de calor, ha consumido más de 1,300 hectáreas y obligó a evacuar de forma preventiva a unas 900 personas. Hasta el momento no se reportan víctimas.

El incendio afecta principalmente la zona entre Achères-la-Forêt y Noisy-sur-École, mientras un segundo foco permanece activo en Fontainebleau. En las labores participan cerca de 850 bomberos, además de aviones Canadair, aeronaves Dash-8 y helicópteros cisterna. Las operaciones terrestres continúan para evitar una mayor propagación de las llamas.

Las autoridades investigan las causas del siniestro y no descartan que haya sido provocado. Dos personas fueron detenidas como sospechosas de estar vinculadas con el origen de los incendios, mientras avanzan las investigaciones.

Los servicios meteorológicos prevén que la ola de calor continúe en gran parte de Francia, lo que incrementa el riesgo de nuevos incendios y dificulta las tareas de extinción. Las autoridades mantienen la vigilancia en las zonas forestales y piden a la población seguir las recomendaciones de seguridad.