Tras la reunión entre el presidente, Donald Trump, y su par de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, el mandatario estadounidense aseguró que el encuentro «transcurrió muy bien». Sin embargo se suspendieron las declaraciones a la prensa.

«Hablamos de muchos temas, entre ellos el comercio y, concretamente, los aranceles. La reunión transcurrió muy bien», escribió Trump en la red social Truth Social tras el encuentro, que en principio iba a estar abierto a los medios de comunicación, pero que finalmente se celebró a puerta cerrada.
Minutos después, corresponsales de la Casa Blanca afirmaron que el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva marcó distancia de Donald Trump sobre Irán y aseguró que no cree que el conflicto esté realmente resuelto. Lula insistió en que prefiere el diálogo antes que nuevas guerras y advirtió que una escalada podría traer consecuencias mayores.

Estados Unidos y Brasil firmaron en abril un acuerdo para luchar contra el tráfico de armas y drogas. Ahora comparten datos, como revisiones con rayos X a contenedores que viajan de Estados Unidos a Brasil, sin embargo, los mandatario de corriente ideológica distante una de la otra, enfrentan serios desacuerdos que ha mantenido una tensión constante entre ambos países.
El mandatario estadounidense adelantó que delegaciones de ambos países continuarán las negociaciones en los próximos meses sobre asuntos económicos considerados clave.
El diálogo ocurre en medio de diferencias generadas por sanciones comerciales impulsadas por Washington, las diferencias sobre el proceso judicial contra el expresidente Jair Bolsonaro y las investigaciones estadounidenses sobre el sistema de pagos brasileño PIX. También figuraron temas relacionados con el combate al crimen internacional, minerales estratégicos y la situación política regional.