La izquierda y la derecha se enfrentan nuevamente en Brasil, en esta ocasión con los rostros del actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva contra Flávio Bolsonaro.
Ambos lanzaron el domingo sus campañas con el sector femenino como eje central, ya que podrían representar el triunfo para aquel que tenga las mejores propuestas hacia las mujeres, que constituyen el 53% de los 158 millones de votantes en el país sudamericano. Además, ellas votaron más que los hombres y contribuyeron a lograr la estrecha victoria de Lula en 2022.

Lula busca su cuarto mandato no consecutivo, y se enfrenta al hijo de su más poderoso rival en las elecciones anteriores, Jari Bolsonaro, quien actualmente se encuentra preso por golpismo.

El izquierdista inició su campaña el domingo con un mitin en la cuna de su carrera política, Sao Bernardo do Campo, donde como sindicalista se dirigió a multitudes durante una huelga general en plena dictadura en los años 1970.

Llegó en helicóptero al estadio 1º de Mayo, con las gradas cubiertas por el rojo característico del Partido de los Trabajadores. Unos 40.000 militantes asistieron al acto, aseguró la formación.

Bolsonaro llega a las elecciones bajo la sombra del presidente estadounidense Donald Trump, que ha respaldado abiertamente a candidatos conservadores en elecciones en Latinoamérica.

Lula asegura que no quiere intervención de ningún país en sus políticas internas

“No quiero que ni Estados Unidos, ni Rusia, ni China, ni Francia, ni Inglaterra, nadie venga a explotar nuestros minerales críticos. Nosotros somos quienes vamos a explotarlos en beneficio del pueblo brasileño”, aseguró Lula.

Flávio Bolsonaro, de 45 años, fue designado candidato después de que su padre fuera encarcelado.

Se presenta como una versión “más moderada” de su padre, quien todavía es el líder indiscutible del conservadurismo brasileño.

“Sé que me parezco a él. Pero es difícil comparar al hijo de Pelé con Pelé. Estoy aquí con toda humildad, aceptando esta misión que el presidente Bolsonaro me ha dado porque estoy convencido de que Dios tiene un propósito para nuestro país, y soy plenamente consciente de la magnitud de mi responsabilidad”, señaló el candidato Flávio Bolsonaro.

Unas 9.000 personas acudieron al acto de Flávio Bolsonaro en la playa de Copacabana de Rio de Janeiro, según la estimación del Monitor de Debate Político de la Universidad de Sao Paulo, una cifra menor respecto a los multitudinarios actos que solía protagonizar su padre.

Flávio promete mano dura contra el crimen y ha elogiado el modelo del presidente Nayib Bukele en El Salvador.

La violencia es la principal preocupación de los votantes, según la encuestadora Quaest, que mostró el viernes que, en una probable segunda vuelta, Lula obtendría el 43% de los votos frente al 40% de Bolsonaro.

Los comicios están programados para el 4 de octubre