Desde el pasado lunes a la fecha, Bali atraviesa una crisis de desabastecimiento en numerosas estaciones de servicio que ha provocado largas colas y escenas de desorden en las gasolineras que aún conservan reservas.

En una estación de la localidad de Kapal, en la regencia de Badung, las filas de vehículos llegaban hasta la carretera principal. También se registraron enormes colas en puntos de la regencia de Klungkung, mientras que en Jembrana varias estaciones llevaban desde el domingo completamente vacías. Algunos residentes incluso se vieron obligados a empujar sus motocicletas tras quedarse sin combustible.

Las autoridades locales atribuyen la situación a un aumento en el consumo de Pertalite y a retrasos técnicos en el suministro. Según indicaron, durante la noche del lunes se esperaba la llegada de camiones cisterna desde el depósito de Manggis, en el este de la isla.

Mientras tanto, se ordenó a los empleados públicos trabajen desde casa y que las clases en escuelas y universidades sean virtuales del 15 al 17 de octubre