El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, afirmó este viernes que Rusia no tiene intención de iniciar una Tercera Guerra Mundial y rechazó las versiones que apuntan a una escalada deliberada por parte de Moscú. Sin embargo, sostuvo que el conflicto se ha agravado por la creciente militarización de Europa y el continuo suministro de armas occidentales a Ucrania.
Peskov aseguró que los países europeos han optado por una política de confrontación con Rusia en lugar de promover el diálogo, y advirtió que esa estrategia obliga a Moscú a adoptar medidas adicionales para garantizar su seguridad. El portavoz insistió en que el Kremlin seguirá de cerca las decisiones adoptadas por la OTAN y reiteró que Rusia mantiene abierta la puerta a una solución diplomática, aunque considera que las acciones de Occidente dificultan ese objetivo.
En los últimos días, Moscú también criticó el respaldo de Estados Unidos a ataques ucranianos de mayor alcance y advirtió que una mayor escalada podría prolongar aún más el conflicto.