Un joven noruego fue condenado en Londres a veinte años de prisión por planear un asesinato en territorio británico. En 2025, Johannes Kongsnes Natland recibió el equivalente a 28.000 dólares por disparar contra una persona cuya identidad desconocía, y que nunca ha sido identificada, por encargo de la red criminal Foxtrot, con sede en Suecia y acusada de estar vinculada a Irán. 

El joven fue detenido dos días después de su llegada al Reino Unido, cuando tenía en su poder una pistola semiautomática, un revólver y municiones escondidas debajo de su cama en un hotel de Inglaterra. «Aceptó ser el ejecutor de este encargo y siguió adelante con el plan, a pesar de haber tenido numerosas oportunidades para echarse atrás», declaró el viernes la jueza Bobbie Cheema-Grubb ante el Tribunal Penal de Woolwich. 

A finales de julio, el jurado del tribunal londinense había declarado al joven culpable de conspiración para cometer un asesinato. El joven había afirmado que nunca tuvo intención de matar a nadie y que pensaba «pegarse un tiro en el pie» para escapar de las represalias de la red sin llegar a cumplir el encargo. La red Foxtrot, implicada en decenas de delitos violentos, y su líder, Rawa Majid, están sujetos a sanciones en el Reino Unido, que los acusa de llevar a cabo actividades desestabilizadoras por cuenta del régimen iraní.