Este lunes el expresidente de Honduras, Juan Orlando Hernández afirmó que enfrenta una situación de “indefensión” y “limbo jurídico” al comparecer ante un juez por un proceso por presunto fraude y lavado de activos por unos $10.8 millones.
Hernández, de 57 años, llegó al Tribunal de Sentencia en Tegucigalpa después de que un juez aceptara su presentación voluntaria. También suspendió de forma provisional la orden de captura y la alerta roja internacional que pesaban en su contra tras abrir el caso en 2023.
Hernández declaró que su defensa presentó un recurso para que el expediente permanezca en la Corte Suprema de Justicia de Honduras, pero ese recurso aún no ha sido resuelto.
“A esta hora estoy en indefensión todavía (…) nosotros pedimos una reposición el viernes y no la han resuelto, estoy en el limbo”, dijo el exgobernante a periodistas.