Iván Cepeda reconoció este miércoles su derrota en la contienda electoral contra Abelardo de la Espriella, tres días después del balotaje más reñido en la historia de Colombia.

«Lo hago porque creemos profundamente en la democracia y porque estamos convencidos de que las diferencias políticas deben resolverse mediante la participación ciudadana, el respeto a las instituciones y la deliberación pública», aseguró Cepeda.

El domingo Cepeda aseguró que solo aceptaría lso resultados al conocerse el escrutinio final, este está pronto a finalizar.

En la noche del domingo se desataron protestas y choques entre simpatizantes de Cepeda y la policía antidisturbios en ciudades como Bogotá y Cali, tras lo cual el lunes el candidato llamó sus simpatizantes a la calma.

El martes, la Registraduría, entidad encargada de las elecciones, afirmó que el avance del escrutinio demostraba coincidencia en un 99,9% con el preconteo del domingo.

Además, la misión de la Unión Europea que desplegó 150 observadores electorales en la segunda vuelta, descartó irregularidades.

Tras derrotar al candidato de la izquierda gobernante, De la Espriella, un abogado millonario que nunca había sido elegido para un cargo público, prometió el domingo el inicio de una «nueva era» en el país.

Cepeda prometió el miércoles rechazar «cualquier intento de sometimiento autoritario» e indicó que si es necesario, asumirán la resistencia y la desobediencia civil, pero de forma pacífica.