Irán reiteró sus condiciones para reabrir el estrecho de Ormuz. El principal negociador de la república islámica dijo el martes que la estratégica vía marítima permanecerá bloqueada hasta que Estados Unidos cumpla con sus compromisos en virtud del protocolo de acuerdo firmado en junio.
«Específicamente: el levantamiento del bloqueo naval, la descongelación de los activos, el levantamiento del embargo petrolero, el fin de las amenazas y las operaciones militares en todos los frentes, así como las demás cláusulas del texto», aseguró Mohamad Baqer Qalibaf, presidente del Parlamento y principal negociador de Irán.
Desde el inicio del conflicto el 28 de febrero, Teherán mantiene el control del estrecho, una vía marítima vital para la energía mundial, y exige a los buques solicitar permiso de paso y pagar tarifas por servicios de tránsito, una medida a la que se oponen Estados Unidos y otros países de la región. Irán y Omán, en la otra orilla del estrecho, llevan semanas debatiendo el futuro de la navegación a través de esa vía.
El presidente estadounidense, Donald Trump, amenazó con bombardear a Omán si este «se interpone» en un acuerdo con Irán sobre Ormuz. A su vez, aseguró que no hay conversaciones en curso con Teherán ni tampoco están previstas, a la vez que insistió en que el bloqueo de los puertos iraníes está vigente y que el estrecho de Ormuz «está abierto y en operaciones», luego de que las minas en las aguas fueron «retiradas o detonadas».
Trump publicó además un mapa en el que mostraba el estrecho de Ormuz como «NUEVO territorio estadounidense», reiterando así su amenaza de reclamar la soberanía sobre esta vía.