Irán amenazó este miércoles a los países del Golfo que apoyen militarmente a Estados Unidos. Alí Abdollahi (Alí Abdolají), jefe de las Fuerzas Armadas iraníes, advirtió que cualquier asistencia a Washington será considerada una participación en sus operaciones militares.
La advertencia llega después de que Emiratos Árabes Unidos acusara a Irán de lanzar dos misiles balísticos contra la navegación marítima. Como respuesta, Abu Dabi suspendió hasta nuevo aviso los intercambios comerciales y las transacciones financieras con Teherán, que negó el ataque.
Mientras aumenta la tensión regional, el presidente del Parlamento iraní y negociador jefe, Mohamad Baqer Qalibaf, pidió desde Irak fortalecer un “nuevo orden” regional y denunció la “injerencia extranjera”.
«Hoy, la resistencia ha traspasado las fronteras de Irán e Irak con el discurso de la lucha y se ha vuelto global», aseguró Mohamad Baqer Qalibaf, presidente del parlamento de Irán.
Qalibaf aseguró el martes que el estrecho de Ormuz no se abrirá mientras Washington no cumplirá con sus compromisos previstos en un protocolo de acuerdo firmado en junio. El negociador iraní citó entre las condiciones de su país «el levantamiento del bloqueo naval» estadounidense, «el desbloqueo de los activos congelados, el levantamiento del embargo petrolero» y «el fin de las operaciones militares en todos los frentes».