El Gobierno de Irán advirtió que una reanudación de los enfrentamientos podría afectar el comercio y los mercados internacionales. La advertencia se produjo después de nuevas declaraciones del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, sobre la posibilidad de neutralizar la amenaza iraní.
El ministro de Exteriores de Irán, Abás Araqchi, afirmó que el país mantiene conversaciones con mediadores para poner fin al conflicto y negociar la reapertura del estrecho de Ormuz.

La incertidumbre también impactó los precios de la energía. El petróleo Brent superó los 115 dólares por barril y el gas europeo pasó de los 100 euros, en medio de los temores por posibles interrupciones del suministro.
Irán advirtió que, si recibe un nuevo ataque, responderá contra infraestructuras vinculadas a Estados Unidos en Oriente Medio, incluidos centros de datos y sistemas de inteligencia artificial. Mientras tanto, Washington reforzó su despliegue militar en la región.
La posibilidad de nuevos ataques y las dificultades para resolver las diferencias entre las partes mantienen la preocupación por una mayor escalada del conflicto y sus efectos en la economía mundial.