El aeropuerto internacional Rey Jalid de Riad volvió a ser blanco de un ataque este domingo, un día después de una ofensiva atribuida a los rebeldes hutíes de Yemen que dejó 13 muertos y más de 300 heridos. Según el portavoz de la coalición liderada por Arabia Saudita, Turki al-Malki, un proyectil impactó una terminal y provocó un incendio, mientras las defensas aéreas interceptaron un misil de crucero cerca de las instalaciones y un dron en la región oriental del país.

Los hutíes reivindicaron nuevas operaciones contra el aeropuerto y varias instalaciones energéticas saudíes. La autoridad de aviación civil también informó de un ataque contra el aeropuerto de Dammam, en la costa oriental. Ante la amenaza, el aeropuerto de Riad permaneció cerrado, mientras distintas embajadas recomendaron evitar las instalaciones y las autoridades saudíes prometieron responder con firmeza, calificando la ofensiva anterior como un crimen de guerra.

La repetición de los ataques ha provocado importantes alteraciones en la actividad de la capital: escuelas pasarán temporalmente a clases a distancia y varias empresas optaron por el teletrabajo. La situación también genera preocupación económica, debido a que Riad prevé recibir durante este mes eventos internacionales de inversión y negocios. El presidente estadounidense, Donald Trump, calificó los ataques de “inaceptables” y señaló que examinaría una posible participación de sus fuerzas en operaciones contra los hutíes.
La escalada ocurre mientras continúan los enfrentamientos en Yemen, donde las fuerzas gubernamentales, respaldadas por Riad, mantienen operaciones contra los rebeldes. Los hutíes, apoyados por Irán, han advertido a las aerolíneas que eviten el espacio aéreo saudí, con excepción de los aeropuertos de La Meca y Medina.